Lcdo. Héctor Félix Stoppini
Presidente del Colegio Profesional de Licenciados en Administración de Mendoza (CLAM)

La Ciencia de la Administración es una ciencia social que tiende a racionalizar la toma de decisiones referida al uso y asignación de los recursos económicos; y a planificar para la implementación de estas decisiones  y su posterior control y realimentación.
Pretende también abordar problemas complejos que posibiliten la continua transformación de la empresa u organización ante un mundo cambiante y que ello conduzca al crecimiento de la misma, tanto en tamaño, como en operaciones y tecnología, o si no, a la reasignación de aquellos recursos no utilizados, aspectos que además son básicos para el desarrollo económico social.
La administración general en el campo del conocimiento humano es una disciplina que tiene por finalidad la explicación del comportamiento de las organizaciones, así como ilustrar la creación de técnicas y métodos científicamente probados que faciliten la conducción de las mismas hacia sus objetivos con la mayor eficiencia y eficacia posible.

Como función gerencial, como actividad concreta, puede ser considerada como un proceso que tiene por objetivo la referida conducción y que está compuesto de fases, a saber: planificación, organización, dirección, coordinación y control. En cada una de estas fases, subyace la toma de decisiones, sustentada por la materia prima de la administración y del administrador: la información gerencial.

Es importante destacar los conceptos de Peter Druker uno de los pioneros de la Ciencia de la Administración quien explicaba que en la nueva función gerencial del mundo moderno, el Gerente se vuelve rápidamente el principal recurso de los países desarrollados, y la principal necesidad de los países en vías de desarrollo. Al transformarse la función gerencial en una preocupación concreta de las instituciones económicas de la sociedad, los gerentes y la “gestión” se transforman en el organismo genérico distintivo y constitutivo de la sociedad desarrollada. Por lo tanto, el conocimiento del contenido de la función gerencial, y de la tarea y rol del administrador se transformará en un tema de interés general. En tal sentido, la tarea que compete a la próxima generación de administradores consistirá en hacer productivas las nuevas instituciones organizadas, de nuestro nuevo pluralismo social para el beneficio del individuo, para la comunidad y para la sociedad.

La Dirección y/o la Administración es el proceso por el que el hombre intenta dar orden, dirección y control a las diversas instituciones de la sociedad para conseguir ciertos fines u objetivos.

El proceso de Administración, comienza a entenderse como una clase determinada de trabajo intelectual, una función específica en la sociedad, basada en un creciente cuerpo de conocimientos teóricos. La meta ha sido en todos los casos, la misma: ordenar, dirigir y controlar las divisas instituciones de una sociedad dada para conseguir el bien común.
El concepto básico resultante de la reflexión sobre el proceso real de dirigir es que siempre y en todo lugar es el proceso de asegurar la actuación directiva y económica de las instituciones de la sociedad.

El rol del “administrador o directivo” ocupa un papel especial y realiza una función determinada en la sociedad, resultando posible desarrollar una disciplina unificada de la administración, una teoría práctica del trabajo de dirigir que reúna sus aspectos económicos, morales, ambientales, sociales y técnicos.
La Administración es un conjunto de conocimientos distintos e identificables sobre el proceso directivo que se presta al estudio, investigación, experimentación, comprensión, enseñanza y práctica.

Es un arte práctico, cuyo objeto es la actuación directiva y económica de las instituciones de la economía y la sociedad. Este arte es un tipo de trabajo intelectual realizado a diferentes niveles de la organización.
Los directivos se han convertido en una función importante de liderazgo de la sociedad, especialmente como catalizadores que posibilitan un rápido desarrollo económico y social.
Este papel único de los directivos o administradores de la sociedad moderna, plantea la necesidad de establecer normas profesionales que hacen al directivo responsable ante la sociedad por el empleo que hagan de los recursos de ésta.

El marco legal propio es la Ley 8.765 “Marco Regulatorio para el ejercicio profesional del Licenciado en Administración en la provincia de Mendoza”, contenido en el ámbito del Colegio Profesional de Licenciados en Administración, que reviste  el carácter de persona jurídica no estatal, que regula y controla la matrícula profesional. Por lo tanto éste es el organismo que debe dar rápida respuesta a las incumbencias profesionales, hacer cumplir las normas éticas de la profesión, dictar resoluciones técnicas, brindar capacitación y actualización de nuevas competencias y brindar amparo gremial y social, entre muchas otras trascendentes funciones.

La sociedad y la opinión pública reclaman comportamientos éticos en los líderes administradores públicos y privados. También estos aspectos son requeridos en el diseño e implementación de políticas económicas y sociales en los países de América Latina.

Es fundamental que las nuevas generaciones de profesionales y administradores estén capacitadas no solamente en sus habilidades técnicas específicas, sino también formadas bajos estrictos principios éticos para poder impulsar en sus prácticas profesionales, la responsabilidad social empresaria o corporativa (RSE).

 

“Por una Ciencia de la Administración guiada y desarrollada por Administradores”

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